
Finaliza el día de la manera más triste posible. A media tarde escuchaba por la radio que los criminales de ETA habían vuelto a asesinar a un inocente, Isaías Carrasco, en Mondragón (Guipúzcoa) Hoy nadie entendía de siglas políticas ni de colores, hoy todos entendemos que la muerte de Isaías Carrasco era la de un inocente cuyo delito había sido luchar por la paz y la democracia. En plena campaña electoral, me entristece que todavía haya políticos que maticen condenas o que haga del dolor ajeno una lucha por la “victoria” del domingo. Me gustaría que la clase política se acordase que la muerte de Isaías no merece empañarse por el enfrentamiento entre siglas y colores en pos de unos votos. Vaya desde aquí mi más sentido pésame a la familia de Isaías Carrasco. Basta ya de muertes innecesarias, basta ya de muertes a manos de unos cobardes, ¡BASTA YA!. Isaías, descansa en la paz que algunos descerebrados no quieren tener.